Minas de Oro fue un pueblo turístico, por razones educativas. Cada fin de semana recibía visita de padres de familia que iban a visitar a sus hijos.
Como muy pocos pueblos, tiene miles de personas con un grato recuerdo y ganas de volver, aunque sea a llorar frente a las instalaciones del Instituto.
Mientras tanto, el pueblo espera por un diputado que tenga el "valor" de proponer la pavimentación del tramo pendiente. |